¡Buenas
a todos!
Últimamente
ando un poco fuera de las redes sociales, que es donde suelo compartir mis
nuevas adquisiciones. Así que hoy, al ir a Dropbox a comprobar las fotos, me he
dado cuenta de que poco ha sido lo que ha entrado este mes en mi casa (ni
literatura, ni de recetas). De hecho, acabo de tener que sacar las fotos ahora
mismo y pasan directamente a vuestra disposición:
Brújulas
que buscan sonrisas perdidas me llegó desde Grijalbo hace un par de semanas, y
no pude evitar ponerme con el enseguida. De hecho, ayer mismo publiqué la
reseña. Desde que había leído la anterior novela de Albert Espinosa me quedé
con ganas de más, y ésta en concreto me ha hecho pasar un buen rato.
Esta
fue la gran sorpresa del mes. Os cuento: por su cumpleaños le compre a mi madre
Respirar por la herida, del mismo autor, porque ella me lo pidió al escucharle
hablar en un programa de televisión. Como pasa por una crisis lectora (más
problema de visión y malas elecciones, que de ganas) se siente muy mal por no
haberlo leído, y habérmelo pasado porque yo también tenía muchas ganas de él. Así
que en un viaje que hizo a Madrid hace poco me lo trajo como regalo. Comprado
en La casa del libro, pero un bonito detalle que le agradezco mucho. ¡Qué fácil
es hacerme feliz!
Muerte
de un Papa me llegó ayer mismo desde Funambulista. Aun tengo pendiente la
novedad anterior (El soviet de los vagos) pero es que fue leer el argumento y
no pude resistirme. Un thriller de esos de tirarse al sol y disfrutar de una
lectura distendida. Espero que llegue el sol pronto…
Y
esto ha sido todo por ahora. Estoy verdaderamente concienciada en cuanto a
quitarme lecturas pendientes, así que si sigo a este ritmo pronto podre ponerme
con algunas lecturas atrasadas desde hace tiempo.
Y
vosotros ¿Habéis leído alguno? ¿Os apetecen?