¡Buenas
a todos!
Por
fin vuelve a ser viernes de descanso en una semana, que aunque ajetreada, se me
ha pasado en un suspiro. Entre obras en casa y compromisos varios, apenas me he
dado cuenta de que pasaba el tiempo, pero aun así he conseguido aprovechar muy
bien las lecturas durante la semana… ¡y lo que queda estos días! Lo único que
ha quedado trastocado son las extrañas horas de publicación a las que estoy
recurriendo últimamente.
Justo
ayer terminé el que estaba leyendo en digital, Ruido en el corazón, y también empecé
la antología de relatos Z-sides. De hecho, ya he devorado la mitad y no me va a
pasar de hoy seguro. Así que mi lectura en papel, que siempre me dura un poco
más, a día de hoy es Brújulas que buscan sonrisas perdidas: la última novela de
Albert Espinosa. A mí la anterior me había gustado bastante, y esta parece que
va por el mismo camino. Llevo alrededor del 25% y sus primeras líneas son las
siguientes:
Mi padre era el fascinante
chico que sacaba la lengua cuando hacia trabajos manuales… No, el no me lo dijo
nunca… Casi no nos hablamos…
Como
veréis, su estilo se mantiene con el peculiar uso de los puntos suspensivos. La
lectura es muy fluida, así que supongo que lo terminaré durante el fin de
semana, y así podre volver al que estaba, ya que este se me ha colado de mala
manera en la lista.
Y
vosotros, ¿Qué vais a leer este fin de semana?