¡Buenas a todos!
Por fin ha llegado el esperado
viernes, y con él, esta sección que me tanto me gusta. Durante esta semana han
pasado por mis manos varios libros, y aunque el que os traía el viernes pasado
(Terrores nocturnos) aun lo tengo mediado, porque es voluminoso, ayer mismo
empecé esta novela, que me llegaba de la mano de la editorial Baile de sol.
Es una novela muy cortita, apenas
unas 140 páginas, y la verdad es que cuando la abrí me llevé una sorpresa. Aquí
tenéis el inicio:
Lo predijo Heliodoro haciendo suyo el acento de oráculos y derviches en una suerte de abuhamiento silábico, transgresor de cronologías, para proclamar la inexorabilidad del vaticinio. La premonición activo su lengua y creció la opacidad den sus ojos cuando la pardela y el alcaraván llevaron en las alas el conjuro. Habló Heliodoro y en su estatura se aquietó el cernícalo guarecido desde tanto tiempo en lo alto de la cubrecabezas de paño que escamoteaba la calvicie.
Este fragmento pertenece al
prologo, justo antes de que empiece la novela, y a mí me chocó mucho
encontrarme este estilo. No mentía la contraportada cuando decía que era una
novela de lenguaje. En estas 4 primeras páginas, me vi obligada a buscar en el
diccionario más palabras de las que me hubiera gustado.
¡Pero no penséis mal! Apenas lo
empecé ya voy por la mitad. Cierto es que me costó meterme y entenderlo, pero hay
algo que me fue arrastrando, y ya estoy deseando estar en casa al mediodía para
leer otro poco mientras hago la comida. Porque de hoy no pasa casi seguro…
Y vosotros ¿lo tenéis en vuestra
pila de pendientes? ¿Qué vais a leer este fin de semana?