¡Buenas
a todos!
Hoy
se acaba el mundo… o eso me dijeron. Cuando me he levantado he visto que muchos
de nosotros estamos pegados al ordenador (como de costumbre) esperando a
documentar vía Twitter o Facebook los últimos momentos de la tierra.
Yo,
sin embargo, me he quedado durmiendo. Porque si el mundo de se acaba, yo me
sentiré orgullosa de haber terminado
Seis peces azules, que se me había atascado un poco. Y si hoy no pasa nada
antes de unas horas, me pondré a hacer galletas de jengibre y casitas de azúcar.
Y a leer, por supuesto. ¿Qué mejor plan para un viernes?
Para
este fin de semana apocalíptico, tengo dos lecturas que para nada son proféticas:
El legado del Titán, un thriller de aventuras bastante entretenido (pero donde
no se acaba el mundo, al menos por ahora); y La viola de Tyneford House, una
novela que se podría definir como “de sentimientos”.
Es
precisamente de esta de la que os quiero hablar, porque la otra no creo que
llegue a esta tarde. Apenas llevo leído un capitulo, así que de momento no
puedo contaros mucho, excepto que parece bastante fluida. Sus primeras líneas son:
Cuando cierro los ojos veo Tyneford House. En la oscuridad, al tumbarme a dormir, veo la fachada de piedra de Purbeck en el resplandor de última hora de la tarde. La luz del sol destella en las ventanas de arriba, y el aire está cargado de un aroma de magnolia y sal.
El
párrafo sigue con una descripción de cómo la narradora recuerda aquella casa. La
prosa, en principio, es bonita y sencilla, aunque podre contar algo más cuando
avance algo esta tarde. He leído buenas criticas en general, aunque no creo que
vaya a ser una novela redonda como la del osito, por ejemplo.
Por
cierto… ¡estoy a 4 libros de cumplir mi reto personal de 120 en 2012! Si hoy
termino uno de ello, debo leer otros tres antes de 10 dias. ¿Podré?
Y
vosotros, ¿Cuál va a ser vuestra ultima lectura… digo, para este fin de semana?