Mostrando entradas con la etiqueta El quijote. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El quijote. Mostrar todas las entradas

lunes, 24 de marzo de 2014

En 2014 leemos El Quijote: Capitulo 11



¡Buenas a todos!

Esta semana he sido más previsora y ya tenía preparada la entrada del capítulo que corresponde hoy. De hecho, creo que ahora mismo me pondré a programar un par de semanas (aunque sea trampa) porque si voy a estar fuera ese tiempo no quiero descolgarme de la lectura.

De lo que sucedió a Don Quijote con unos cabreros

No sé si habré sido la única a la que le ha sucedido, pero cuando empecé el capitulo estaba absolutamente perdida. ¿De dónde demonios habían salido los cabreros? Porque yo juraría que en el capitulo anterior no se mencionaban pero ahora da por hecho que ya sabemos cómo se encontraron y que les llevaron a cenar con ellos.

Parece casi como que se contradice con el, donde dejamos a Sancho y Don Quijote durmiendo al raso cada uno en su mundo propio. La verdad no tengo claro si ha pasado un día o se trata como una “alternativa” a la versión anterior. Sea como sea, vuelven a verse las diferencias entre unos y otros a la mesa (donde Sancho prefiero mantenerse aparte para no tener que ser educado y poder comer y beber como lo hace habitualmente) y los elocuentes discursos de Don Quijote a gente que no se entera de nada. 

Por una vez, este gran monologo sobre la edad dorada me ha parecido interesantísimo, precisamente porque hoy en día se nota lo real que es. En el habla de lo que han cambiado los tiempos, de que antes se ayudaba mas a la gente y no había tanta maldad ni tanto sentido de la propiedad. Creo que es totalmente aplicable a cualquier momento de la historia, porque parece que el ser humano va siempre a peor en estos aspectos. 

Después de esto llega un campesino que canta muy bien y les deleita con un romance rural, de sus amores con Olalla. La noche termina tras eso, a pesar de que Don Quijote quiere escuchar otra canción y Sancho le recrimina que esos buenos hombres querrán dormir porque tendrán que levantarse muy temprano. Lo que evidencia la falta de pies en la tierra que tiene nuestro caballero. 

Y hasta aquí lo dejamos por hoy. La semana que viene, otro capítulo más. Contadme vosotros ¿Qué tal lleváis la lectura? ¿Os ha pasado como a mí con este capítulo?

lunes, 17 de marzo de 2014

En 2014 leemos El Quijote: Capitulo 10


¡Buenas a todos!

Esta semana he ido muy justa. Bueno, sería más apropiado decir que voy retrasada, ya que este comentario debería haber sido hecho a raíz de lo leído antes del domingo y la verdad es que lo estoy haciendo sobre la marcha. Ha sido una semana muy difícil y por tanto apenas me he acordado de esta lectura conjunta. Así que, por lo pelos, pero allá vamos con el capítulo de esta semana: 

De lo que más le avino a don Quijote con el vizcaíno y del peligro en que se vio con una turba de yangüeses 

Comenzando por el principio, esta parte de la historia realmente no tiene nada que ver con el título. Este es el que da mi edición, aunque sin embargo como a veces leo el correspondiente de la página de El mundo, allí el titulo esta cambiado por De los graciosos razonamientos que pasaron entre D. Quijote y Sancho Panza su escudero. Dicen que es posible que se corresponda con una modificación en el texto original, donde Cervantes había concebido la historia de los yangüeses pero decidió introducir otros capítulos antes. Creo que hasta el 15 no aparecerán aunque se ha mantenido la primera nomenclatura.  

Pero si nos atenemos al título modificado de la edición digital que os comentaba, se podría resumir totalmente en ello. De hecho, este capítulo me ha quitado ese ligero mal sabor de boca que me dejó el anterior (como muy de relleno). Lo que sucedes es justamente posterior a la batalla narrada, en la que descubrimos como Sancho ha visto todo. Ha sido una suerte, porque para una vez que Don Quijote sale ganando, era digno de recordar.  

Así comienzan, ya de camino hacia otra aventura, unos diálogos absurdos sobre cuestiones prácticas de un caballero andante. Y es que como Sancho no sabe ni leer ni escribir, nunca ha tenido conocimiento de estas historias. Así que lo expresa mucho más pragmáticamente que él. Por ejemplo: el tema de la comida.  

Don Quijote le cuenta que en realidad los caballeros andantes hacen muchos sacrificios, apenas comen y siempre cualquier cosa. Así que Sancho decide coger frutas secas para su señor, y algo más suculento para él. A lo que le contesta algo así como “Bueno, hombre… tampoco pasa nada si yo también como de eso”. Claro que con otras palabras que al final no hacen más que despistar a Sancho. 

La verdad es que me aparecido un capitulo muy simpático, en el que se ven el tremendo contraste entre ellos. Termina con ambos durmiendo al raso: uno deseando haber llegado al pueblo antes, y el otro feliz de poder dormir al raso y ver las estrellas. ¿Adivináis quien es quien?
 

Y como mis vacaciones se van acercando, esta semana seguramente haga trampas y me lea algunos más para dejar las entradas programadas. Contadme ahora vosotros ¿Qué tal lleváis la lectura?

lunes, 10 de marzo de 2014

En 2014 leemos El Quijote: capitulo 9


¡Buenas a todos!
 
Otra semana más cumplimos con el capítulo correspondiente de este megareto que nos hemos propuesto de leer El Quijote durante 2014. Al contrario de lo que pensaba, después de dos meses, no se me está haciendo pesado para nada. De hecho, apenas me lleva media hora leer el fragmento que toque, y otro tanto para escribir la entrada. A veces siento tentaciones de avanzar un poco más… y quizá termine haciendo trampas a finales de mes para poder marcharme de vacaciones tranquila.
 
Pero hablemos de lo que íbamos a hablar, del capitulo 9:
 
Donde se concluye y da fin a la estupenda batalla que el gallardo vizcaino y el valiente manchego tuvieron
 
Y es que en el fondo ya sabíamos que la aventura del capítulo anterior no iba a quedar inconclusa. Pero si pensábamos leer directamente, nos vamos a encontrar con un capitulo raro. Tanto, que tres cuartas parten de él las dedica a contarnos como llegó a saber el desenlace.
 
De esta manera nos enteramos que según esta escrito el autor de la obra es un tal Cide Hamete Benengeli, y que Cervantes únicamente hace la recopilación. Ahí entra a explicarnos como se dedicó a la investigación de todo lo relacionado con El Quijote hasta que a través de unos papeles aparentemente sin valor vendidos por un pilluelo en la calle, pudo dar con el desenlace.
 
Luego, a pesar de ser un papel cualquiera (y además de estar escrito en árabe) cree que es verídico, porque el único motivo que viene para creer que no  lo sea es que el autor es moro y por tanto mentiroso conocido. Lo gracioso de todo eso es que si realmente esta parte no fuera cierta, ninguna lo seria y entonces toda la obra se vendría abajo, ¿no?
 
Y en esta pequeña parte final, Don Quijote (para sorpresa de todos) gana la batalla aunque un poco lastimado. Y cuando iba a rematar al vizcaíno, las mujeres interceden para que le perdone la vida. Así que vuelve a entrar en bucle pidiendo a cambio que pasen por el Toboso y le hablen de él a Doña Dulcinea…
 
Y aquí lo dejamos por el momento. Supongo que continuaremos justamente después porque si no recuerdo mal Sancho estaba tirado en el suelo inconsciente la última vez que le vimos.
 
Contadme, ¿Qué tal lleváis vosotros la lectura?

lunes, 3 de marzo de 2014

En 2014 leemos El Quijote: capitulo 8



¡Buenas a todos!

Por fin ha llegado lo que tanto llevábamos esperando desde que comenzamos a leer El Quijote hace ya dos meses: ¡Los molinos de viento! Creo que esta es una de las más emblemáticas aventuras de este caballero, conocida por todos ya que es de las pocas que se suelen dar en las escuelas (al menos en mi época).

Del buen suceso que el valeroso Don Quijote tuvo en la espantable y jamás imaginada aventura de los molinos de viento, con otros sucesos dignos de felice recordación

¿Y qué sucedió? Pues que confundiendo los molinos de viento con gigantes, y sus aspas con brazos, Don Quijote no hice caso de las advertencias de Sancho y fue a dar de frente con ellos… con el consiguiente golpe. ¡Pero oye! No hay nada mejor que el que no se desanima, y el que no se alegra es porque no quiere, porque aun siendo consciente a posteriori que aquello era una construcción, se obceca en que fue el demonio burlón (el mismo que le robó la habitación de los libros) el que los convirtió en ello para quitarle la gloria de la victoria.

Pasa el día y la noche, y mientras tanto vamos viendo las diferencias entre Don Quijote y Sancho, uno más mundano y realista; más sencillo al hablar y al actuar. Más distintos no los podía haber, vamos. 

La segunda mitad del capítulo versa sobre una aventura en el camino cuando se encuentran viniendo hacia ellos un grupo de personas: delante dos frailes y detrás una señora, que aunque no van junto sí van en la misma dirección. Don Quijote los confunde con salteadores que la llevan presa contra su voluntad, así que se encara y (milagrosamente) termina derribando a uno, mientras el otro huye.  

Lo curioso viene ahora, cuando la narración se vuelve un poco más caótica: Sancho se abalanza sobre el fraile caído para llevarse su hábito (que le corresponde por batalla) y uno de los mozos se le echa encima y queda inconsciente. Por otro lado, Don Quijote va a darle su discurso a la señora (pidiéndole que como recompensa por salvarla solo quiere que vuelva al Toboso y le hable de él a Dulcinea) y entonces el “chofer” se le planta para que deje pasar el carruaje. Se dicen cosas… y la situación degenera hasta que terminan dándose de palos.  

Y ahí corta la historia. Según escribe Cervantes, no hay documentos de cómo termina la historia. Pero luego hablar de un segundo autor que no se cree que no haya pruebas de ello… Quizá lo sepamos más adelante. Para ello, esperaremos a la semana que viene para conocer otro capítulo. 

¿Qué tal lleváis vosotros la lectura?

lunes, 24 de febrero de 2014

En 2014 leemos El Quijote: Capitulo 7



¡Buenas a todos!

Ya ha pasado otra semana más en la que seguimos avanzando en la lectura de El Quijote. En este capítulo 7… ¡Por fin aparece Sancho! Aunque tengo que reconocer que no era como me imaginaba. Eso si, por fin parece que desde este punto vendrán aventuras interesantes.

De la segunda salida de nuestro buen caballero Don Quijote de la Mancha

Retomamos justo tras la criba de libros tan interesante que hicieron en el capítulo 6, y durante la cual el pobre Don Quijote estuvo en la cama todo el tiempo. Al despertar monta un numerito de locura, con cuchilladas al aire incluidas. Así que sus “amigos” deciden tapiar la biblioteca y hacerle creer que se la ha llevado un mago enemigo suyo. ¡Y cuela!

Pero en el fondo Don Quijote es más listo y se prepara durante dos semanas, en las que se comporta relativamente bien, y adopta a Sancho Panza como su escudero. Le promete para ello que en un futuro podría tener su propia isla para gobernar. El pobre Sancho, que no parece muy listo, acepta fugarse con él.

Así que pasado un tiempo salen en plena noche sin que les vea nadie y recorren exactamente el mismo camino que en la primera fuga que hizo en solitario. Sin embargo, empieza a forjarse una imagen de Sancho, cuya primera frase directa es estas:

Mire vuestra merced, señor caballero andante, que no se le olvide lo que de la ínsula me tiene prometido, que yo la sabré gobernar, por grande que sea

Así que en el fondo vemos que es un campesino bastante pobre que en realidad hace esto como un sacrificio para poder darle algo a su familia, y en ese momento entran en una discusión acerca de si su mujer vale o no para reina, que mejor quedaría en condesa. Aquí se inicia ese extraño tándem de locura-realismo que caracterizará toda la novela.

Por el momento eso es todo, pero ya sé que en el siguiente capítulo tendremos algo muy conocido…. Ahora contadme ¿Cómo lleváis vosotros esta lectura?

lunes, 17 de febrero de 2014

En 2014 leemos El Quijote: Capitulo 6


¡Buenas a todos!

Otra semana más ha estado a punto de pasárseme la entrada de la lectura del Quijote, pero ha habido suerte y me he acordado a tiempo para leer con ganas y escribir unas líneas sobre el capitulo que nos tocaba hoy:

Del donoso y grande escrutinio que el cura y el barbero hicieron en la librería de nuestro ingenioso hidalgo

En este capítulo realmente no existe demasiada acción pero si mucho contenido del que nos gusta a nosotros: de metaliteratura. En realidad, es una recopilación de casi todos los títulos de las novelas de caballería publicadas hasta esta fecha y algunas otras cosas. De esta manera, van cribando cuales van a la hoguera y cuáles no.

Da la sensación de que Cervantes ha usado este capítulo para hacer un buen resumen: mitad critica a los libros de caballerías que no servían para nada, mitad elogio a aquellos que hasta bajo el criterio del cura deben salvarse de la hoguera.

Hay varias cosas en este capítulo que me gustaría resaltar. La primera, y que me ha llamado mucho la atención, es que en mi edición el titulo se une a la primera frase del texto lo que me deja mis dudas de si es una errata, o una cuestión de la edición de la novela.

Otro aspecto es que el cura es lo que podríamos llamar ¡un freak de los libros! Sabe muchísimos sobre novelas de caballería y también sobre poemas u otros géneros. La verdad es que resulta irónico (e hipócrita por su parte) culpar a los libros de la locura de Don Quijote, cuando él los ha leído todos también. Y a título anecdótico, Cervantes se anota un cameo dentro de su propia novela, cuando salvan del fuego La Galatea.

Por último, si se os ha pasado anotar las obras que se mencionan (yo siempre lo hago con cualquier novela que aparece dentro de otra) y ahora os da pereza, hay una página de Wikipedia en la que se recopila la biblioteca de Don Quijote.

Espero impaciente a ver la reacción de Don Quijote cuando se levante y ve aunque le han quemado la biblioteca. Pero antes de marchar, os dejo con una frase que siempre me ha parecido gloriosa:

“Donde se queman libros se terminan quemando también personas” Heinrich Heine

Quizás también te interese...

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...