¡Buenas
a todos!
Hay
veces que las semanas pasan a un ritmo infinitamente lento y otras, como esta,
terminan sin que apenas nos hayamos enterado. Será el haber tenido una rutina
clara durante estos días, o que he estado haciendo cosas sin parar. Sea como
sea, ya estamos en fin de semana y aun tengo más planes si cabe.
Entre
ellos está leer sin descanso, porque últimamente he cogido de nuevo el ritmo y
tras el Celsius232 tengo un montón de nuevas lecturas esperándome. Pero será ya
en otro momento porque agosto se intuye movidito. Tengo empezadas dos novelas:
Aniquilación (que no estoy muy segura que llegue a hoy) y El museo del
silencio, la que os presento hoy. Además, el lunes empezamos al lectura
simultanea de La sombra y el lunes siguiente El síndrome E. No hay descanso
para los lectores en verano…
En
cuanto a mi lectura actual, El museo del silencio, es la nueva publicación de
Yoko Ogawa. Los que me seguís habitualmente sabeis que no me pierdo una suya, y
esta vez no podía ser menos. Os dejo las primeras líneas como siempre:
Cuando llegué al pueblo, solo llevaba en la mano un pequeño bolso de viaje. Dentro había una muda de ropa, mis cosas de escribir, lo necesario para afeitarme, mi microscopio y dos libros, Tratado de museología y El diario de Anne Frank. Nada más.
Clara,
directa y un poco solitaria. Así empieza la nueva novela de Yoko Ogawa, que
esta vez está protagonizada por un hombre. Me sorprende el cambio y por el
momento está resultando agradable, con un ambiente que me recuerda bastante a XXX.
Para mi es apuesta segura, así que espero terminarla en la próxima semana.
Leer,
cocinar y ver películas es a lo que dedicaré el tiempo el fin de semana. Dicen
que va a hacer mal tiempo, así que no se me ocurre un plan mejor. Y ordenar un
poco las estanterías, que esto empieza a parecerse mucho a un síndrome de
Diógenes.
Pero
antes de volver de nuevo a Japón, contadme vosotros ¿Qué vais a leer este fin
de semana?
