¡Buenas
a todos!
Son
las 6 de la mañana. Mi planning de
hoy: intentar no aparentar que he dormido 5 horas, conducir durante más de una
hora para estar a las 8:30 en lo que podría ser mi nuevo lugar de trabajo,
realizar un proceso de selección que podría durar hasta las 7 de la tarde en el
que incluso hasta nos darán de comer (posiblemente para observarnos mientras
interactuamos con el resto de candidatos), conducir de vuelta a casa de noche totalmente
agotada. Una locura, porque apenas se lo que ofrecen, pero son cosas que hay
que soportar.
Mientras
tanto, Mr Mercedes se queda en casa.
Ayer terminé Frankestein, un clásico al
que ya le tenía ganas, y no pude resistirme a empezar esta nueva novela de
Stephen King donde se pasa al género negro. Creo que no hay un solo seguidor de
ese autor que no este deseando leer la novela, incluso algunos que nunca cogerían
un libro suyo pero que les atrae su cambio de registro.
Pues
yo os dejo sus primeras líneas, como siempre:
Augie Odenkirk tenía un
Datsun de 1997 que aún funcionaba bien pese a sus muchos kilómetros, pero el
combustible salía caro, sobre todo para un hombre sin trabajo, y el Centro
Cívico estaba en la otra punta de la ciudad; decidió, pues, tomar el último
autobús del día.
Empieza
normal, con un tipo normal haciendo cosas normales. Este primer capitulo es
relativamente corto y ya al final no mete de lleno en la historia. Yo ya he
pegado el salto para conocer al inspector que se enfrentará a él. Yo ya estoy
deseando volver a leerlo esta noche, si no estoy demasiado agotada.
Y
me despido corriendo, que el tiempo vuela y los atascos no avisan. Pero antes
os pregunto ¿Qué vais a leer vosotros este fin de semana?