¡Buenas
a todos!
Vuelve
a ser viernes después de una semana negra y lluviosa. De hecho, hoy es la
primera vez que me levanto y puedo decir que es de día y no llueve. Hasta puede
que me anime a salir un rato esta noche y todo…
Pero
volviendo a lo que nos ocupa, yo voy a entrar este fin de semana con dos
lecturas empezadas. Una de ellas es Mario y el reflejo de la luz sobre la
oscuridad, novela que tengo recién empezada y de la que no puedo decir mucho.
La otra es la que os traigo hoy, La consolación de la sangre, una novela negra
ambientada en Zaragoza. Sus primeras líneas son:
Tres colores eran uno. Como proa de galeón fantasma que se intuye continuamente pero no se percibe, la Torre del Agua, siempre con permiso de la niebla, comenzaba a dibujarse en el conjunto. Precedido por unas luces de posición casi invisibles, el gigante de vidrio y metal tomaba cuerpo entre el cielo y la tierra. Como había hecho el edificio, el resto de los bultos del parque tomaban carrerilla a fin de existir. Con el amanecer se presentaban nuevamente y sus formas se definían cada vez más en el panorama.
A
pesar de que en este primer párrafo no cuenta nada, si que se puede apreciar el
estilo y la cadencia de las líneas. Casi he llegado a la mitad, y la verdad es
que no me está llenando demasiado. La historia es interesante, y el caso avanza
bien, pero es la descripción y la “entonación” del narrador lo que me
ralentizan la lectura. Espero poder contaros la semana que viene.
Y
vosotros, ¿Qué habéis elegido para el fin de semana?