¡Buenas a todos!
Ya vuelve
a ser viernes y me he pasado toda la semana haciendo malabares para poder hacer
todo lo que quiero, y además leer. Porque aunque haya días de fiesta, es todo
muy engañoso y en realidad tenemos menos tiempo todavía que cuando nos tocaba
trabajar normal.
Por
ejemplo, ¿recordáis que la semana pasada estaba leyendo Los
tiernos lamentos? Pues aun sigo con ello. No es que no me este gustando, es
que no he tenido físicamente tiempo para seguir con él, aunque ayer por la
mañana le haya dado un buen repaso y lleve más de la mitad. Tampoco soy capaz
de recordar que día de la semana empecé a leer El peligro de llamarse Nerea.
Creo que
fue el lunes o el martes. Y ese es el que tengo ahora como lectura principal. Yo
me refiero a mi lectura principal a aquella que tengo en versión ebook y se
viene conmigo en el móvil y el iPad, y el portátil cuando estoy haciendo alguna
cosa… Y es principal no porque le dé prioridad, sino porque al venir conmigo a
todas partes, lo termino mucho antes que otras lecturas que solo tengo en
papel.
Eran las ocho de la tarde del día veintisiete de
noviembre de 2009 y a Fran la jornada laboral le había dejado exhausto, quizá por
ser viernes o acaso porque su estado de ánimo no atravesaba los mejores
momentos, o tal vez porque el día se había presentado tan lóbrego y no menos frio que las catacumbas.
Ahora mismo tengo la
novela más o menos por la mitad y me está gustando mucho. Aunque ha tenido
alguna que otra parte un poco más lenta, está muy bien escrita y la historia es
estremecedora. Mucho tiene que fastidiarla al final para no recomendárosla.
Creo que Los tiernos
lamentos y ésta, serán mis últimas lecturas del año. Si supiera que voy a tener
el fin de semana para mi sola, me arriesgaría a vaticinar una más, pero no creo
que sea posible. Seguramente a vosotros os pase lo mismo.
Así que contadme ¿Cuáles
serán vuestras últimas lecturas del año?