¡Buenas
a todos!
Por
fin vuelve a ser viernes y creo que esta semana lo necesitaba como nunca. Entre
el frio y la cantidad de cosas que he tenido que hacer, el cuerpo me va
pidiendo un descanso, o un buen fin de semana de sofá, libro y manta.
Desgraciadamente
esta semana no ha sido muy abundante en lecturas, y solamente he terminado
Arroz de Palma y llegado a algo más de la mitad de El teatro de los prodigios
(que hasta el momento os puedo decir que es espectacular). Así que como libro
en papel he decidido retomar Mario y el reflejo de la luz sobre la oscuridad.
Ya había leído otros dos libros anteriores de este autor, y ambos recibieron puntuaciones
máximas, así que estoy deseando adentrarme un poco más en la historia, de la
que penas llevo un par de capítulos. Comienza así:
1 de mayo de 2011
A mis treinta y cinco años,
mis recuerdos se convierten en ocasiones en un arma de doble filo. Sin duda, en
determinados momentos ellos son los responsables de transportarme a un pasado
placentero, dulce y refrescante, como el sabor del primer beso. Son los años de
la ilusión, de la esperanza, de aquellos sueños que pensábamos, con la
inocencia de la adolescencia, que algún día se convertirían en realidad.
Ya
os advierto que es un libro para pensar, como todo lo que escribe Víctor J.
Maicas, y en este caso ha decidido ambientarlo en el 15M en lugar de buscar un
ambiente ficticio. Total, no hace falta ir muy lejos para hablar de desilusión,
lucha y esperanza (o desesperanza), ¿verdad?
Yo
me quedo aquí resguardad del frio, y pasado mañana os enseño en que he estado
perdiendo el tiempo durante esta semana (porque mañana toca reseña de lectura
conjunta). Mientras, como todos los viernes, contadme: ¿Qué vais a leer este
fin de semana?