La luna de Ónixon
Pat Casalà
ASIN: B00941ZOXE
Formato: Digital–
358 Págs
Editorial:
Autopublicado
Esos oficiales, que visten de negro y miran la muerte con la indiferencia de los enterradores, ignoran que, sobre ese fango oscuro en el que se hunde todo, Alfred Hirsch ha levantado una escuela. Ellos no lo saben, y es preciso que no lo sepan. En Auschwitz la vida humana vale menos que nada; tiene tan poco valor que ya ni siquiera se fusila a nadie porque una bala es más valiosa que un hombre. Hay cámaras comunitarias donde se usa gas Zyklon porque abarata costes y con un solo bidón puede matarse a centenares de personas. La muerte se ha convertido en una industria que sólo es rentable si se trabaja al por mayor.
Tres largas relaciones, dos hijos, dos divorcios y una situación económica al límite es todo lo que ha conseguido a sus cuarenta y cuatro años. Todo se desmorona a su alrededor: la relación con su única hermana, la educación de sus hijos, la tienda de instrumentos de música con la que apenas se gana la vida, las relaciones con sus ex parejas… Siempre ha tenido un bajo concepto de sí misma, jamás realizó tarea alguna que la hiciera especial; y nunca se ha planteado si las continuas frustraciones que la persiguen responden a algo más que su falta de talento y voluntad.Pero un día recibe la llamada de una amiga de la infancia y, a partir de ese momento, se ve obligada a regresar al pasado, a revivir el papel que representaron sus padres, abuelos y hermana, en la que hasta entonces le había parecido la más perfecta casa de muñecas: el hogar de su niñez.La llamada le informa de que un trágico suceso, que protagonizó a los ocho años, ha salido a la luz por un proceso judicial en el que se ve inmersa de repente. Estela pensaba que aquella tarde de verano había quedado enterrada en el labrantío donde desembocaba su calle.Esto dará la oportunidad a su abuelo Rafael de regresar del pretérito para acabar un trabajo que quedó suspendido y salvar a su nieta del caos que la devora.
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Lesincele
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1 a
11
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Marina
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12 a
14
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Sthe
de Haydee
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15 a
17
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Elenusqui
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18 a
24
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Maira.
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25 a
30
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gemma
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31 a
35
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Marilú
Cuantalibros
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36 a
47
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rousmina
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48 a
56
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Cartafol
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57 a
73
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Francisco
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74 a
84
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Había mucha humedad, y todo estaba a oscuras. Pero también se percibían los colores en los trajes de los oficiales, en los objetos rituales, en las muchas velas que había encendidas. Se escuchaba también el sonido de la percusión que entraba en la cabeza y en los huesos. Un anestésico perfecto. Después de unos minutos la mente retumbaba al unísono con los tambores, arrastrada por los cantos y las oraciones. También los animales percibían el peligro del sacrificio inminente. Sea preciaba una energía que se apoderaba de cada uno, alegre, pero que también estaba marcada por el horror de quien intenta exorcizar a la muerte.